Aquí viene la «Fuerza del Cambio»:
cárceles nuevas,
fronteras blindadas,
mientras al bolsillo le dan un corte de mangas.
Prometen seguridad con más policía,
cuando el miedo ya aprendió a nadar en la plaza.
Bajan impuestos para que usted invierta,
y luego recogen la tasa más cara
en el ticket de la farmacia
y la sala de espera.
Cierran fronteras a los ilegales
y dejan abierto el trueque de influencias
dentro de la morgue burocrática.
Hacen un “Plan de Emergencia”
para anunciar que el orden no espera,
pero se les atrasa el permiso municipal.
«Crecer al 4%»,
pregonan en postes
mientras la economía del barrio
sigue sin recibir un peso ni una promesa.
Abren puertas al mercado global,
cerrando la de la casa propia;
ofrecen cemento para nuevos barrios
mientras se olvidan del pasaje de ómnibus.
Iban a devolver la dignidad,
la dejaron empacada en un oficio
que nadie leyó.
Antipoema basado en el programa de gobierno de José Antonio Kast.